martes, 10 de noviembre de 2015

Changes



Estamos hechos de momentos. 
De momentos de cambio. 
Y es que el cambio lo cambia todo.




viernes, 22 de mayo de 2015

Worthwhile

Es básicamente ser sin estar y estar sin ser.

La distancia hace mella. Hace mella en las personas, en las relaciones. Roba momentos de esos que dejan sin aliento. Se apodera de todo, lo mete en su zurrón y te deja sin nada. Te roba lo mejor y te sirve en bandeja lo peor. Y cuando te das cuenta, te faltan piezas y no puedes acabar el puzzle.

MENTIRA.

La distancia hace mella. Hace mella en las personas, en las relaciones. Roba momentos de esos que dejan sin aliento. Se apodera de todo, lo mete en su zurrón y te deja sin nada. Te regala lo mejor y también lo peor. Y cuando te das cuenta, las piezas del puzzle han encajado a la perfección.

La distancia sucks. Básicamente porque te pierdes momentos mientras estás viviendo otros. Pero resulta que la distancia también rocks. Básicamente porque es la herramienta más eficaz para detectar lo auténtico que tienes en tu vida. Elimina lo ficticio, lo forzado, lo que no es real. Y así, establece el equilibrio perfecto para que cuando vuelvas, cuando ya no existan kilómetros, ni pantallas ni fotos que contemplar, puedas disfrutar con total tranquilidad de la autenticidad de tu vida. 

De lo que realmente importa. 



lunes, 18 de mayo de 2015

26

A veces, simplemente te pierdes. Sin darte cuenta. 
Y otras, te encuentras encontrándote.
Es lo que tiene conocerte.


Perseguir algo que quieres requiere esfuerzo, dedicación y confianza. Sobre todo confianza en que podrás conseguirlo, en que no pueden pararte, en que ninguna barrera será lo suficientemente nada como para hacer que te rindas. 

El problema de las metas estriba en cómo las disfrutamos. Antes de llegar a la meta, tu cuerpo siente nerviosismo, adrenalina y un descanso anticipado generalizado. Al poner el primer pie en ella, tu mente se excita y saca todo su coraje. Es entonces cuando la alcanzas y el sentimiento de poder te dura una media de 15 segundos. Tras esos 15 segundos, necesita inmediatamente pensar en la próxima carrera, en tu próximo reto. 

No disfrutamos de haber llegado, ni de las nuevas vistas, ni siquiera nos alegramos de lo que aprendimos; sino que usamos esa meta para divisar la siguiente cima a alcanzar; para estudiar durante unos minutos la perspectiva que más nos conviene y ¡Zas, volver a empezar!

Yo, esta vez, después de mucho tiempo, he decidido llegar a mi meta con una hamaca, unos prismáticos y algo para picar. He decidido disfrutar de las vistas y hacer balance del recorrido durante estos 26 años. Y sólo cuando crea que es el momento, doblaré mi hamaca, me colgaré los prismáticos e iré a por la siguiente. Eso sí, este kit ya viene conmigo para las venideras porque no está bien no disfrutar de las vistas como se merecen.

No está bien dejar de soñar. 





viernes, 15 de mayo de 2015

365º

Hace justo 365 días la palabra Dubai tenía un significado diferente. Dubai significaba para mí aventuras y sólo pronunciarlo me producía una liberación de adrenalina. Lo que no sabía aquel día era que estaba aceptando dar un giro de 365 grados. 

No tenía la más mínima idea de que esta ciudad me atraparía; ni de que conocería a gente que me haría cuestionarme tanto; ni de que viviría situaciones tan diferentes que terminarían por cambiar mi esquema mental. No tenía idea de que me gustara tanto el sol y la luz, ni tampoco de que pudiese no echar de menos la lluvia. No sabía que me gustase tanto sentarme a fumar shisha mientras escucho, veo y siento las diferencias culturales a mi alrededor, pero tampoco tenía ni idea de que tan sólo contemplar la idea de irme fuera a doler así. Y supongo que duele porque he vivido. He vivido y vivo con 7 sentidos cada momento de esta experiencia. 

No sabía lo que me esperaba, está claro, pero es que no podía ni imaginarlo. Momentos buenos, malos, regulares, muy buenos, muy malos, increíbles y pésimos. Y también sorpresas, porque a mí me gustan las sorpresas. Me gustan si son buenas y si son malas...también...porque...enseñan tanto que al final les coges cariño. 

Dubai está siendo una de esas experiencias de las que cuando vuelves y te preguntan:

- ¿Qué tal por allí? 

Tú sólo puedes responder:

- IN-CREÍBLE. 


jueves, 5 de marzo de 2015

Breathtaking.



Cuando te quedas sin palabras, por un momento, sientes como si el corazón te deja de latir para volver a hacerlo multiplicando su velocidad. 

Ésa es la sensación que me produjo ayer la Mezquita Sheikh Zayed de Abu Dhabi.

No es necesario profesar su misma religión para sentir la inmensidad, la pulcritud y el aroma a sagrado que baña a este lugar. Un lugar increíble y por supuesto: IMperdible.







domingo, 25 de enero de 2015

Resetting from Dubai.


Y desde Dubai comenzamos así:

http://www.magisto.com/embed/KA8DawgECDYzBhxiCzE?l=vem&o=w&c=b



No encuentro mejor forma para empezar a resetear mi blog que con pruebas de una de las mejores sensaciones de mi vida: el desierto. Su inmensidad te hace sentir increíblemente insignificante y la perfección de las formas que adopta la arena es inigualable.




Había pensado mucho (muchísimo) acerca de cómo sería esta aventura, pero la realidad, como siempre, supera la ficción. Dicen que hay que tener cuidado con lo que se sueña, por si se hiciera realidad, y eso me ha ocurrido a mí. No borraría ni uno de los momentos que he vivido desde que aterricé. Ni uno. Este país y su llamativa miscelánea de personas hacen que me levante cada día con la ilusión de seguir conociendo personas, culturas y costumbres totalmente diferentes a la mía. 

Dubai es un lugar al que llegas pero del que nunca sabes cuando te irás. Es un lugar que te atrapa pero a la vez te repele. Es un lugar en el que el tiempo no cunde y los días pasan a velocidad de vértigo. Es un lugar donde creas vínculos temporales fuertes que difícilmente podrás mantener. 

Por la parte que me toca, tengo la gran suerte de contar con un equipo en el que la risa es nuestra mejor arma y poco hay que se le resista. Nuestras primeras navidades fuera de casa fueron atípicas, sin respirar ese espíritu navideño. A pesar de ello, desde el desierto, supimos darle un toque diferente a esos días a los que a todos nos apetecía estar en familia. 



























Tenemos la concepción de que Dubai es ocio, playas, buena temperatura y consumo. Es cierto, es una ciudad que ofrece mucho. Sin embargo, si tuviera que apresurarme a sacar una conclusión de mi breve estancia aquí sería que, desde occidente, debemos dejar de contemplar a Dubai como La Meca del lujo. Dubai es una ciudad a admirar porque en ella conviven miles de personas con esquemas mentales totalmente diferentes; usos y costumbres inimaginables; y religiones que rigen la vida de cada uno de ellos de una manera sorprendente. Y es que el pilar de esta ciudad es la TOLERANCIA y eso sí que es de admirar.