viernes, 22 de mayo de 2015

Worthwhile

Es básicamente ser sin estar y estar sin ser.

La distancia hace mella. Hace mella en las personas, en las relaciones. Roba momentos de esos que dejan sin aliento. Se apodera de todo, lo mete en su zurrón y te deja sin nada. Te roba lo mejor y te sirve en bandeja lo peor. Y cuando te das cuenta, te faltan piezas y no puedes acabar el puzzle.

MENTIRA.

La distancia hace mella. Hace mella en las personas, en las relaciones. Roba momentos de esos que dejan sin aliento. Se apodera de todo, lo mete en su zurrón y te deja sin nada. Te regala lo mejor y también lo peor. Y cuando te das cuenta, las piezas del puzzle han encajado a la perfección.

La distancia sucks. Básicamente porque te pierdes momentos mientras estás viviendo otros. Pero resulta que la distancia también rocks. Básicamente porque es la herramienta más eficaz para detectar lo auténtico que tienes en tu vida. Elimina lo ficticio, lo forzado, lo que no es real. Y así, establece el equilibrio perfecto para que cuando vuelvas, cuando ya no existan kilómetros, ni pantallas ni fotos que contemplar, puedas disfrutar con total tranquilidad de la autenticidad de tu vida. 

De lo que realmente importa. 



lunes, 18 de mayo de 2015

26

A veces, simplemente te pierdes. Sin darte cuenta. 
Y otras, te encuentras encontrándote.
Es lo que tiene conocerte.


Perseguir algo que quieres requiere esfuerzo, dedicación y confianza. Sobre todo confianza en que podrás conseguirlo, en que no pueden pararte, en que ninguna barrera será lo suficientemente nada como para hacer que te rindas. 

El problema de las metas estriba en cómo las disfrutamos. Antes de llegar a la meta, tu cuerpo siente nerviosismo, adrenalina y un descanso anticipado generalizado. Al poner el primer pie en ella, tu mente se excita y saca todo su coraje. Es entonces cuando la alcanzas y el sentimiento de poder te dura una media de 15 segundos. Tras esos 15 segundos, necesita inmediatamente pensar en la próxima carrera, en tu próximo reto. 

No disfrutamos de haber llegado, ni de las nuevas vistas, ni siquiera nos alegramos de lo que aprendimos; sino que usamos esa meta para divisar la siguiente cima a alcanzar; para estudiar durante unos minutos la perspectiva que más nos conviene y ¡Zas, volver a empezar!

Yo, esta vez, después de mucho tiempo, he decidido llegar a mi meta con una hamaca, unos prismáticos y algo para picar. He decidido disfrutar de las vistas y hacer balance del recorrido durante estos 26 años. Y sólo cuando crea que es el momento, doblaré mi hamaca, me colgaré los prismáticos e iré a por la siguiente. Eso sí, este kit ya viene conmigo para las venideras porque no está bien no disfrutar de las vistas como se merecen.

No está bien dejar de soñar. 





viernes, 15 de mayo de 2015

365º

Hace justo 365 días la palabra Dubai tenía un significado diferente. Dubai significaba para mí aventuras y sólo pronunciarlo me producía una liberación de adrenalina. Lo que no sabía aquel día era que estaba aceptando dar un giro de 365 grados. 

No tenía la más mínima idea de que esta ciudad me atraparía; ni de que conocería a gente que me haría cuestionarme tanto; ni de que viviría situaciones tan diferentes que terminarían por cambiar mi esquema mental. No tenía idea de que me gustara tanto el sol y la luz, ni tampoco de que pudiese no echar de menos la lluvia. No sabía que me gustase tanto sentarme a fumar shisha mientras escucho, veo y siento las diferencias culturales a mi alrededor, pero tampoco tenía ni idea de que tan sólo contemplar la idea de irme fuera a doler así. Y supongo que duele porque he vivido. He vivido y vivo con 7 sentidos cada momento de esta experiencia. 

No sabía lo que me esperaba, está claro, pero es que no podía ni imaginarlo. Momentos buenos, malos, regulares, muy buenos, muy malos, increíbles y pésimos. Y también sorpresas, porque a mí me gustan las sorpresas. Me gustan si son buenas y si son malas...también...porque...enseñan tanto que al final les coges cariño. 

Dubai está siendo una de esas experiencias de las que cuando vuelves y te preguntan:

- ¿Qué tal por allí? 

Tú sólo puedes responder:

- IN-CREÍBLE.